El coyote que demandó a una corporación (y casi tuvo razón)
Películas

El coyote que demandó a una corporación (y casi tuvo razón)

31 de agosto de 20264 min de lectura38 lecturas
Compartir WhatsApp

Wile E. Coyote lleva décadas siendo víctima de productos defectuosos. Ahora tiene abogado, y 'Coyote vs. Acme' convierte esa premisa absurda en una de las comedias más ingeniosas del año.

Mirá el trailer

¿Cuántas veces te quedaste pensando si Wile E. Coyote no tenía, en el fondo, toda la razón del mundo? La dinamita que explota en tu cara, los cohetes que salen para atrás, los rieles que nunca llevan a ningún lado: si eso te pasara a vos en la vida real, lo primero que harías sería llamar a un abogado. Que alguien en Hollywood haya tardado décadas en construir una película entera sobre esa premisa es casi tan inexplicable como el hecho de que el Correcaminos siga libre.

Coyote vs. Acme arranca exactamente desde ahí: el coyote más famoso de la animación, harto de décadas de productos defectuosos, decide demandar a ACME Corporation. Para eso contrata a un abogado humano tan desafortunado como él, interpretado por Will Forte en uno de esos roles que parecen hechos a medida para su particular energía de perdedor entrañable. La mezcla de animación con actores de carne y hueso no es nueva —¿Quién engañó a Roger Rabbit? sigue siendo el punto de referencia obligatorio— pero lo que hace interesante a esta película es que no se limita a ser una nostalgia empaquetada. Tiene algo que decir sobre las corporaciones, la impunidad y el tipo que siempre termina pagando los platos rotos.

Dirigida por Dave Green, cineasta que ya había navegado el terreno del entretenimiento familiar con Earth to Echo y las secuelas de Teenage Mutant Ninja Turtles, la película encuentra su tono en la combinación de slapstick clásico con una comedia legal genuinamente divertida. Green entiende que Wile E. Coyote es, esencialmente, un personaje trágico disfrazado de dibujo animado, y esa tensión es lo que le da profundidad emocional a una historia que en manos menos atentas podría haber sido una sucesión de gags vacíos.

John Cena como villano corporativo es exactamente lo que imaginás (y funciona igual)

El elenco hace un trabajo sólido donde cada pieza encaja con claridad. John Cena aparece como el intimidante CEO de ACME, un rol que aprovecha su presencia física imponente pero le añade una capa de comicidad corporativa que resulta más efectiva de lo esperado. Lana Condor aporta energía y ritmo a la trama humana, mientras que Tone Bell y Martha Kelly completan un cuadro de secundarios bien calibrados. Nadie intenta robarle protagonismo al coyote, lo cual dice mucho del criterio narrativo detrás del guión.

Lo que más sorprende de Coyote vs. Acme es su honestidad con el material de origen. No reescribe a Wile E. Coyote ni lo moderniza forzadamente: lo toma como siempre fue, un tipo obsesionado con un objetivo imposible que confía ciegamente en tecnología que siempre lo traiciona. Llevarlo a un tribunal y convertir esa dinámica en una alegoría sobre la responsabilidad corporativa suena pretencioso escrito así, pero la película lo hace sin perder el humor ni la ligereza que el personaje exige. Con 103 minutos de duración, no se extiende más de lo necesario, algo que las comedias familiares suelen ignorar con consecuencias desastrosas.

Por qué un 7.9 en TMDB no es un número menor para una comedia de animación híbrida

Hay un prejuicio instalado de que las películas que mezclan animación con actores reales son productos para llenar una tarde de domingo sin mayores pretensiones. El 7.9 sobre 10 que la audiencia le otorga en TMDB sugiere que Coyote vs. Acme logró algo más difícil: convencer a la gente de que valía la pena. No es una calificación de culto ni de obra maestra, pero para una comedia de aventuras familiares es un número que habla de una experiencia genuinamente satisfactoria, no de una película que se tolera mientras uno hace otra cosa en el teléfono.

En un momento en que las franquicias de dibujos animados clásicos tienden a relanzarse con un barniz de nostalgia pero poca sustancia, esta película hace algo más difícil: encuentra la razón de ser del personaje en 2026 sin traicionarlo. Wile E. Coyote llevando a ACME a juicio no es una traición a los Looney Tunes; es, de alguna manera, la conclusión lógica de todo lo que esos cartoons siempre insinuaron sobre el poder, la frustración y la perseverancia ridícula. Si alguna vez sentiste que el mundo entero conspiraba contra vos con productos que no funcionan, vas a entender exactamente por qué este coyote decidió pelear.

Si todavía no la viste, Coyote vs. Acme está disponible en Playzy: una de esas comedias que entran bien solas y mejor acompañadas.