Will Gluck imagina un mundo donde el sexo prematrimonial es ilegal 364 días al año, y el resultado es una comedia romántica con mucha energía, un gran elenco y una premisa que no podés dejar de pensar.
¿Qué pasaría si una sola noche al año fuera el único momento legal para acostarse con alguien sin estar casado? La pregunta suena a experimento social distópico, pero en manos de Will Gluck se convierte en el motor de una comedia romántica que mezcla absurdo, deseo y esa tensión clásica de dos personas que no deberían terminar juntas pero inevitablemente lo hacen. Una noche al año —título original One Night Only— llega en 2026 con una premisa que es, a partes iguales, una sátira cultural y un juego de género tan consciente de sus reglas como dispuesto a subvertirlas.
Gluck no es ningún recién llegado al género. Detrás tiene Easy A (2010), una de las comedias románticas más inteligentes de la última década, y Friends with Benefits (2011), que navegó el mismo territorio de relaciones físicas sin compromisos antes de que eso se volviera un tropo gastado. Con Una noche al año vuelve a terreno conocido, pero con una vuelta de tuerca que lo obliga a construir un mundo con sus propias reglas antes de contar una historia de amor dentro de él. Y eso, cuando funciona, es exactamente lo que diferencia una comedia con criterio de una que solo quiere hacer reír cinco minutos.
Monica Barbaro y Callum Turner, una química que sostiene todo
El peso de la película cae sobre Monica Barbaro y Callum Turner, los dos extraños que protagonizan esta carrera contrarreloj en busca de compañía para la noche habilitada. Barbaro viene de uno de sus mejores momentos de visibilidad reciente —su trabajo en Top Gun: Maverick la puso en el mapa de una forma que sus proyectos anteriores no habían logrado del todo—, y aquí demuestra que tiene timing cómico de verdad, algo que no todas las actrices de acción pueden negociar con la misma soltura. Turner, por su parte, construye un personaje con capas suficientes como para que no sea solo el interés romántico de turno: hay algo levemente torpe y genuino en su interpretación que equilibra bien la energía más despierta de Barbaro.
Alrededor de ellos, el elenco de soporte hace todo el trabajo que se le pide. Maya Hawke —que sigue sumando proyectos con la misma facilidad con que su apellido podría abrir puertas, aunque a esta altura las abre ella sola— y King Princess aportan una dinámica secundaria que funciona como contrapunto y como comentario sobre lo que está en juego. Y luego está Molly Ringwald, cuya presencia en una comedia romántica dirigida por Will Gluck no puede ser casualidad: es casi un guiño cinéfilo, una forma de tender un hilo invisible hacia las comedias de los ochenta que definieron el género antes de que Hollywood decidiera abandonarlo por una década entera.
Lo que la premisa dice sin decirlo
Lo más interesante de Una noche al año no es el caos que genera su premisa sino lo que esa premisa dice sobre la forma en que la sociedad regula los cuerpos y el deseo. La película no es un ensayo —ni pretende serlo— pero hay algo en la idea de una ley que determina cuándo podés tener sexo que funciona como espejo deformante de debates que son absolutamente contemporáneos. Gluck tiene el buen tino de no convertir eso en un sermón: la crítica está en el absurdo, en lo ridículo del sistema que sus personajes navegan sin cuestionarlo demasiado, y eso es justamente lo que hace que el humor aterrice.
Con 103 minutos y un puntaje de audiencia de 6.9 sobre 10 en TMDB, Una noche al año no es una película perfecta ni aspira a serlo. Hay momentos donde la premisa se estira un poco más de lo que puede sostener y el tercer acto cae en algunas de las trampas que el género arrastra desde siempre. Pero tiene algo que escasea en las comedias románticas de los últimos años: convicción en su propio absurdo. No pide disculpas por ser lo que es, y eso, paradójicamente, es lo que la hace más disfrutable que muchas propuestas que intentan ser más serias y terminan siendo más vacías.
Si te quedaste con ganas de ver adónde lleva esta noche de caos regulado por ley, Una noche al año está disponible en Playzy para que la descubrás cuando el momento sea el indicado —aunque a diferencia de sus personajes, vos no tenés que esperar una fecha en el calendario.
