La franquicia animada más querida por los más chicos suma dinosaurios a su fórmula y apuesta por su aventura más espectacular hasta ahora. ¿Alcanza para convencer también a los adultos que la acompañan?
Mirá el trailer
¿Cuántas franquicias infantiles sobreviven el salto de la pantalla chica a la pantalla grande y encima repiten la experiencia? La Patrulla Canina lo hizo, y con PAW Patrol: The Dino Movie —estrenada en 2026— vuelve a intentarlo con una apuesta considerablemente más ambiciosa que sus entregas anteriores: dinosaurios en estado salvaje, una isla inexplorada y un villano de los que no aprenden nunca la lección. La fórmula es conocida, pero esta vez el envase tiene más músculo visual y una energía que, hay que decirlo, logra sostenerse durante sus 88 minutos.
La historia arranca cuando una tormenta deja a los cachorros varados en una isla donde los dinosaurios no solo existen, sino que conviven en un ecosistema que el alcalde Humdinger —villano recurrente de la saga y ejemplo perfecto del antagonista que genera cero miedo pero muchísima exasperación cómica— decide explotar sin pensar en las consecuencias. El resultado: una erupción volcánica inminente y un nuevo aliado llamado Rex que se suma al equipo. La premisa mezcla el espíritu de aventura de las películas de animación de gran presupuesto con la estructura episódica que los fans de la serie televisiva ya conocen de memoria.
Cuando la Patrulla Canina deja de ser solo una serie de TV
Detrás de la cámara está Cal Brunker, director con experiencia en animación familiar —pasó por Escape from Planet Earth y trabajó en producciones de Illumination— y que acá demuestra entender bien el ritmo que este tipo de historias necesita: escenas de acción rápidas, gags visuales cada pocos minutos y una estructura que no pierde de vista a su público principal, que tiene entre cuatro y ocho años y no tiene ningún interés en los tiempos muertos. El resultado es una película que fluye con comodidad y que en varios momentos se permite una escala visual que genuinamente sorprende para ser una producción pensada para los más chicos.
El elenco de voces incluye nombres que hacen ruido: Mckenna Grace, que a esta altura tiene una carrera sólida en Hollywood con créditos que van desde Ghostbusters: Afterlife hasta The Haunting of Hill House, le da voz a uno de los personajes con esa capacidad suya para sonar natural incluso en contextos completamente absurdos. Terry Crews, por su parte, aporta exactamente lo que se espera de Terry Crews: energía, presencia y un timing cómico que funciona igual en live action que en animación. Carter Young completa un trío principal que tiene buena química incluso en formato vocal.
Rex, los dinos y el problema de los villanos reciclados
El punto más interesante de la película es Rex, el nuevo aliado que los cachorros encuentran en la isla. Sin revelar demasiado, su incorporación le da a la historia una excusa para explorar la dinámica de equipo desde un ángulo distinto, y es ahí donde la película funciona mejor: cuando permite que los personajes interactúen con algo genuinamente nuevo en lugar de repetir beats que los fans ya anticipan. Los dinosaurios, diseñados con más detalle y expresividad de lo que uno podría esperar, aportan ese factor de maravilla que las mejores películas de aventura familiar saben usar bien.
El alcalde Humdinger, en cambio, sigue siendo el eslabón más débil de la saga. Como villano codiciosos-y-torpes que nunca aprende, cumple su función narrativa, pero a esta altura de la franquicia uno desearía que le dieran un giro o al menos una motivación con algo más de textura. Ron Pardo lo interpreta con el mismo registro de siempre, lo cual no es culpa del actor sino de cómo está escrito el personaje. Para los chicos que ven la serie, probablemente sea suficiente; para los adultos sentados al lado en la sala, es el momento en que uno mira el reloj.
Con un puntaje de 7.0 en TMDB —lo que para una película de estas características habla de una recepción genuinamente positiva entre quienes la vieron— La Patrulla Canina: La dino película se instala cómodamente como una de las entregas más entretenidas de la franquicia. No reinventa nada, no pretende ser Coco ni El rey león, pero sí hace muy bien lo que promete: llevar a un grupo de cachorros animados a una aventura que se siente más grande que sus episodios de TV y que tiene suficiente espectacularidad visual para justificar verla en pantalla grande.
Si tenés chicos en casa que ya son fanáticos de la patrulla, la respuesta es simple: la van a amar. Y si sos de los adultos que terminaron sabiendo de memoria el nombre de todos los cachorros y sus vehículos especiales —sin haberlo planeado, claro—, la película tampoco te va a decepcionar. La encontrás en Playzy para verla cuando el momento familiar lo pida, sin necesidad de coordinar horarios de cine ni buscar sala.
