Christopher Nolan convierte una reunión de comité en algo tan tenso como una bomba a punto de estallar. Te contamos por qué.
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Nolan agarra la historia de un físico y la arma como un thriller de espionaje. La película no depende de explosiones para generar tensión: alcanza con un silencio antes de que Cillian Murphy diga una línea, o con el sonido del suelo temblando en la Trinity Test. Ahí está el truco — Nolan filmó la explosión sin efectos digitales, con pirotecnia práctica y lentes especiales, y el resultado se siente crudo de una forma que el CGI no logra.
Reseña crítica: lo que más impresiona no es la escala, sino el ritmo. Tres horas que se sostienen en diálogos técnicos y dilemas morales, algo poco común en el cine de superproducción actual. El montaje entre el juicio de seguridad de Oppenheimer y la audiencia de Strauss es lo mejor del guion: dos líneas temporales que se explican una a la otra sin necesidad de subtítulos "años después".
Curiosidad: Cillian Murphy bajó de peso de forma drástica para el rol, y el equipo de vestuario tuvo que rehacer varios trajes durante el rodaje porque el actor seguía adelgazando semana a semana.
En Playzy la tenés disponible en 4K, ideal para esa escena de la Trinity Test que se siente completamente distinta con buen sonido.
