Lioness: la serie de espionaje que pone a una mujer en el infierno de la infiltración encubierta
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Lioness: la serie de espionaje que pone a una mujer en el infierno de la infiltración encubierta

24 de agosto de 20263 min de lectura22 lecturas
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Taylor Sheridan vuelve a demostrar que sabe construir mundos duros y personajes rotos. Con Zoe Saldaña al frente, Lioness es una de las mejores series de acción y espionaje de los últimos años.

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¿Qué pasa cuando el género de espionaje deja de romantizar la vida encubierta y se anima a mostrar el costo humano real de infiltrarse en una organización terrorista? Esa es la pregunta que está en el centro de Operaciones Especiales: Lioness, la serie creada por Taylor Sheridan que desde su estreno en 2023 acumula un 8.1 en TMDB y ya va por su tercera temporada. No es un número que se regala: es la confirmación de que esta historia le está pegando a algo que las series de acción suelen esquivar.

Sheridan ya venía con un curriculum imposible de ignorar: es el mismo hombre detrás de Yellowstone, 1883 y Mayor of Kingstown, una filmografía de series que comparten el mismo ADN: mundos hipermasculinos, instituciones al borde del colapso ético y personajes que creen en un código moral propio aunque el sistema los traicione. Lioness encaja perfecto en esa línea, pero con una diferencia clave: acá el protagonismo absoluto es femenino, y eso le da a la historia una tensión que las versiones más genéricas del género no tienen.

El peso que carga Zoe Saldaña en cada escena

Zoe Saldaña interpreta a Joe, el jefe de estación del programa Lioness de la CIA, y es difícil pensar en alguien que pudiera sostener ese rol con más solidez. Saldaña lleva décadas moviéndose entre blockbusters de escala industrial —el universo Marvel, Avatar, la saga Star Trek— pero acá tiene espacio para algo distinto: construir un personaje con grietas, contradicciones y una carga moral que no se resuelve fácil. Joe no es una heroína sin manchas. Es alguien que toma decisiones terribles por razones que ella misma duda en justificar, y Saldaña hace que esa ambigüedad se sienta real en cada escena.

Junto a ella, Laysla De Oliveira da vida a Cruz Manuelos, la joven infante de marina reclutada para infiltrarse desde adentro en una organización terrorista. La dinámica entre las dos es el verdadero motor de la serie: Cruz es la carne de cañón con más agencia narrativa que hemos visto en mucho tiempo, y De Oliveira —actriz canadiense de origen brasileño que venía de proyectos menores— se roba escenas enteras sin esfuerzo aparente. El reparto se completa con Dave Annable, Jill Wagner y LaMonica Garrett en roles que redondean un ensemble sólido, sin cabos sueltos ni personajes de relleno.

Una infiltración que duele porque no hay red de seguridad

Lo que distingue a Lioness de otras series del género —y hay muchas, desde Homeland hasta The Americans— es la insistencia en mostrar el cuerpo y la psique como el verdadero campo de batalla. Cruz no se infiltra con un alias prolijo y una coartada perfecta: se mete adentro de una vida que no es la suya, construye vínculos que sabe que va a traicionar, y carga con eso. Sheridan no suaviza esa contradicción para que el espectador se sienta cómodo. Al contrario, la usa como combustible dramático.

El tono general es el de un thriller político con momentos de acción táctica intensa, pero el drama humano siempre tiene la última palabra. En ese sentido, la comparación más honesta no es con las series de agentes de la CIA más espectaculares sino con algo más parecido a SEAL Team o el mejor 24: un realismo operacional que funciona como marco para explorar preguntas más incómodas sobre lealtad, sacrificio y hasta dónde llega la responsabilidad institucional.

Tres temporadas y 24 episodios después, la serie mantiene el pulso. Eso no es menor. Muchas propuestas similares se desinflan en la segunda entrega cuando ya no tienen el elemento sorpresa de la premisa. Lioness evita esa trampa porque sus personajes evolucionan de verdad: las heridas se acumulan, las decisiones tienen consecuencias que no desaparecen en el siguiente episodio, y Joe y Cruz siguen siendo personas reconocibles aunque el mundo que las rodea se vuelva cada vez más extremo.

Si todavía no la empezaste, Lioness te está esperando en Playzy: el tipo de serie que arrancás un domingo por la tarde y terminás dándote cuenta de que ya es de madrugada.