Son Ye-jin vuelve al drama histórico con una propuesta secreta que desata pasiones prohibidas en el Joseon más tenso del año. ¿Vale la pena el riesgo?
Hay algo casi irónico en que una de las actrices más queridas del drama romántico coreano regrese al género con una historia donde el romance es, precisamente, una trampa. El escándalo (스캔들, 2026) no es una historia de amor: es una historia sobre lo que el amor puede costarle a alguien que creía tener el control.
La serie arranca con una premisa que, dicha así, suena casi a novela libertina del siglo XVIII: en plena era Joseon, una propuesta secreta pone en órbita a una noble brillante, un seductor de fama legendaria y una joven que todavía no sabe en qué juego acaba de entrar. El triángulo no es nuevo, pero el contexto sí importa: la corte coreana de esa época era un tablero donde cada movimiento tenía consecuencias sociales devastadoras, y esa presión histórica le da al drama una capa de tensión que los romances contemporáneos muchas veces no logran sostener.
Son Ye-jin encabeza el reparto y es, en buena medida, la razón para darle una oportunidad a la serie. Su capacidad para habitar personajes femeninos complejos —mujeres que piensan antes de sentir, o que sienten demasiado y lo disimulan con inteligencia— ya la había demostrado en trabajos anteriores, y acá esa energía está bien canalizada en una noble que no es exactamente una víctima ni exactamente una villana. Ji Chang-wook ocupa el rol del seductor, un papel que sobre el papel podría caer en el cliché del galán oscuro, pero que la dirección de Jung Ji-woo consigue matizar lo suficiente como para que el personaje tenga algo real que decir. Las actrices Nana y Han Sun-hwa completan un cuadro femenino que, en sus mejores momentos, es lo más interesante de la pantalla.
Ocho episodios para armar y deshacer una trampa
La decisión de limitar la historia a ocho episodios es, al mismo tiempo, la mayor fortaleza y la principal limitación de El escándalo. A favor: no hay relleno, no hay subtramas que diluyan la tensión central, y el ritmo se mantiene más ajustado que en muchos dramas históricos coreanos que se extienden el doble. En contra: algunos personajes —especialmente los secundarios con potencial propio, como el que interpreta Shin Yun-ha— quedan a medio desarrollar, y ciertas decisiones de la trama parecen apresuradas precisamente porque el reloj no dio para más.
El puntaje de 6.3 sobre 10 en TMDB refleja esa sensación dividida que genera la serie: no decepciona, pero tampoco termina de cumplir todo lo que promete. Hay escenas de una elegancia visual notable —la dirección de Jung Ji-woo tiene un ojo claro para la composición en espacios cerrados, los interiores de palacio, las conversaciones en voz baja— y hay otras donde la trama recurre a giros predecibles que cualquier fanático del sageuk ya vio venir. El drama histórico coreano es un género con reglas muy establecidas, y El escándalo las respeta más de lo que las desafía.
Lo que sí logra hacer bien
Donde la serie gana terreno de verdad es en la dinámica entre sus protagonistas femeninas. La relación entre la noble que maneja los hilos y la joven que cae en la red tiene más profundidad emocional que el propio romance central, y hay un par de escenas entre Son Ye-jin y Nana que funcionan con una intensidad que el resto del guion no siempre iguala. Esa tensión entre mujeres que se reconocen mutuamente —como rivales, como espejos, como algo que ninguna de las dos sabe nombrar del todo— es lo que hace que El escándalo valga más que su premisa inicial sugiere.
No es la mejor serie histórica coreana del año, y probablemente tampoco sea el trabajo más recordado de Son Ye-jin en su carrera. Pero tiene suficiente carácter propio como para no ser una serie de fondo: requiere atención, recompensa la paciencia y, en sus mejores momentos, recuerda por qué el Joseon de ficción sigue siendo uno de los escenarios más fértiles para explorar lo que las personas son capaces de hacerse entre sí cuando las normas sociales funcionan como armas. Si tenés ocho episodios libres y ganas de algo que combine intriga de palacio con pasiones que nadie puede permitirse confesar, El escándalo te está esperando en Playzy.
